TESTIMONIOS
El COVID PERSISTENTE ha dejado una huella invisible pero profundamente incapacitante en miles de personas.
Más allá de la fase aguda de la enfermedad, muchos pacientes continúan enfrentando síntomas que alteran su vida diaria, su salud mental y su entorno laboral y social.
A menudo incomprendidos, estos afectados conviven con fatiga extrema, dolor, niebla mental y una incertidumbre constante.
Sus voces, todavía poco escuchadas, son clave para comprender la magnitud real de este problema. Escuchar sus testimonios es un paso esencial para reconocer y atender esta realidad.

"Antes llevaba una vida activa, trabajaba y hacía deporte con normalidad. Desde que tuve covid, no consigo subir unas escaleras sin quedarme sin aire. La fatiga es constante y la sensación de no ser comprendida duele casi tanto como los síntomas."
Alberto - 41 años
Oviedo

"Lo peor es la niebla mental. Me cuesta concentrarme, olvido cosas básicas y eso ha afectado a mi trabajo. A veces siento que ya no soy la misma persona que era antes de enfermar."
Juncal - 32 años
Gijón

"Hay días en los que el dolor muscular y el cansancio me obligan a quedarme en la cama. Lo más difícil es la incertidumbre: no saber si esto va a mejorar o cuánto tiempo voy a seguir así."
Javier - 34 años
Tudela Veguín

