
Nuestros Objetivos
1. Reconocimiento de la enfermedad.
Demandamos que el COVID PERSISTENTE sea reconocido de forma oficial como una enfermedad real, compleja y con impacto incapacitante en muchos casos.
Esto implica acabar con la infravaloración de los síntomas y garantizar que pacientes, profesionales e instituciones lo traten con la seriedad que requiere.
2. Codificación correcta
Pedimos una codificación clínica y administrativa clara y homogénea para el COVID PERSISTENTE en los sistemas sanitarios.
Esto es clave para que los casos queden bien identificados, se puedan tramitar bajas, prestaciones o derivaciones, y se disponga de datos fiables sobre la enfermedad.
3. Registro de pacientes.
Reclamamos la creación de registros específicos de pacientes con COVID PERSISTENTE para conocer cuántas personas están afectadas, cuáles son sus síntomas y cómo evolucionan.
Un buen registro ayuda a planificar recursos, mejorar la atención y facilitar la investigación.
4. Creación de una unidad multidisciplinar para un correcto tratamiento.
Solicitamos la creación de una unidad asistencial coordinada entre distintas especialidades, ya que el COVID PERSISTENTE puede afectar a varios órganos y sistemas.
Estas unidades deberían integrar medicina interna, neurología, rehabilitación, neumología, salud mental y atención primaria, entre otras áreas.
5. Visibilidad.
Luchamos por dar visibilidad social, sanitaria e institucional a la enfermedad del COVID PERSISTENTE para evitar el estigma y la desinformación.
Hacer visible la enfermedad ayuda a que se comprenda mejor su impacto laboral, familiar, económico y emocional en la vida de quienes la padecemos.
6. Demanda de investigación.
Reclamamos más inversión en investigación para entender las causas del COVID PERSISTENTE, mejorar el diagnóstico y desarrollar tratamientos eficaces.
Sin investigación específica, los pacientes siguen enfrentándose a incertidumbre, falta de respuestas clínicas y escasas opciones terapéuticas.

